Viajar con animales

Viajar con animales

No es la primera vez, ni será la última, que alguien me pregunta cómo hago para viajar con mi perro y, sin bien es verdad que la cosa sigue estando un poco complicada, cada vez hay más opciones al alcance de nuestra mano. Lógicamente, quien se va una semana de viaje y tiene la posibilidad de dejar a su mascota al cargo de algún familiar o amigo tiene una suerte aplastante, pues es lo ideal, pero ¿y si no existe esa posibilidad?

Cuando digo que dejar a nuestra mascota al cargo de una familiar o amigo es lo ideal no lo digo por puro egoísmo, por librarme de esa responsabilidad unos días, sino porque los animales son seres de costumbres y tienen una rutina bastante aceptada. Cuando rompemos esa rutina por unas horas, bien pro llevarlo al campo, a casa de otra persona o a bañarnos a la playa (en las pocas playas canes que hay en España) el problema desaparece inmediatamente pues, al final del día, volverán a dormir a su cama, a su casa. Sin embargo, cuando hablamos de irnos de viaje a una casa rural o a un hotel por más tiempo el animal se desubica. ¿Significa eso que no deben viajar con nosotros? No, ni mucho menos, pueden viajar y pueden disfrutar como nosotros. Lo único que significa es que nosotros debemos estar preparados para ello y debemos ser conscientes de lo que el perro necesita.

Me refiero, por ejemplo, a que no podemos dejarlos solos en el hotel o en la casa rural porque nosotros nos vamos a hacer turismo. Tened en cuenta que ellos se verán solos, sin nada conocido y en un lugar que tampoco saben donde están. El estrés que puede sufrir el animal en esas situaciones es realmente elevado por lo que si existe la posibilidad de que se quede en su casa al cuidado de alguien de confianza es mejor optar por ello.

Si viajamos con nuestro perro podemos organizar un viaje al campo, para hacer senderismo, para relajarnos al aire libre. También podemos organizar un viaje a una gran ciudad pero siendo conscientes de que haremos turismo urbano con nuestro perro y, por ende, si él no puede entrar a un lugar es posible que nosotros también debamos quedarnos fuera.

Transporte

Con respecto al tema del transporte también vamos a encontrar nuestros pequeños hándicaps. Para empezar, si quieres viajar con él  en coche tendrás que cumplir con la normativa vigente en la actualidad. En este sentido suele haber mucho lío al respecto porque hay mucho bulo circulando por la red, pero la base es la siguiente: el perro debe ir seguro y agarrado de modo que si el coche sufre un accidente no salga despedido hacia ninguna parte y de modo que le impida llegar hasta los asientos delanteros. Para conseguirlo podemos optar por instalar una reja de separación en el vehículo, que divide los asientos delanteros de los traseros o del maletero, podemos llevar a nuestra mascota dentro de un trasportín adecuado a su tamaño, o podemos llevarlo con un cinturón especial que viene a hacer una función similar al que hace el de los humanos al tiempo que evita que pueda moverse libremente por todo el coche.

Si decides viajar o llevar en coche a tu pero sin ningún tipo de herramienta de seguridad no sólo te estarás exponiendo a una multa sino que además estarás poniendo tu vida y la de tu animal en serio peligro.

Si decidimos optar por el avión debéis saber que las cosas han cambiado mucho con respecto a lo que ocurría hace unos años. Sé que muchos dueños de animales tienen miedo porque todos hemos oído historias y leído noticias sobre pequeños peluditos que pierden la vida por culpa del estrés del viaje, del frío que hace en la bodega del avión o del calor que pasan bajo el sol mientras esperan en la pista de aterrizaje a que los recojan. Sin embargo, actualmente todo eso está mucho más controlado y viajar con ellos es mucho más seguro. No obstante, antes de hacerlo por vuestra cuenta y riesgo, yo optaría por contratar un servicio especializado como el de Animales por Avión, una empresa que forma parte del grupo StarCargo, especialista en el transporte de equipaje y animales de compañía, pues ellos se hacen cargo de todas las necesidades del perro hasta que llega a su destino.

Otra opción suele ser el tren pero en este punto no puedo ayudaros demasiado porque, aunque fuera de nuestras fronteras este servicio está mucho más extendido, en España es muy complicado utilizarlo pues solo permiten viajar en nuestros trenes a animales hasta cierto límite de peso. Los perros que sobrepasan los 10 o 15 kilos ya no pueden viajar en tren, de ninguna de las maneras, por lo que se quedan fuera cientos de razas.

En mi opinión, el mejor medio de transporte para el perro es el coche o, si no es posible, el avión, pero olvidaros de barcos (la mayoría se ponen malísimos con los mareos) y de trenes. Es un consejo.

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