El calzado que usamos ahora determinará muestra salud podal

El calzado que usamos ahora determinará muestra salud podal

La industria de calzado, al igual que el de la moda, ha llegado a un punto en el que la competencia es tan alta que hasta las fábricas más reconocidas del país, la mayoría en ubicadas en Elche como muchos de nuestros lectores sabrán, están empezando a crear modelos exclusivos para su venta como calzado low cost, lo que ha alertado a los expertos sobre la posible caída de calidad en dichos modelos. Y es que el calzado, aunque pocos lo tengan en cuenta, es vital para nuestra salud.

Pocos son los que deciden comprar calzado de reconocidas marcas debido a su precio. La mayoría de nosotros acabamos comprando nuestro calzado en franquicias de moda en centros comerciales, mercadillos e incluso en bazares que podemos localizar en cada ciudad española. También es verdad que no todo el calzado de marca es de buena calidad. Debemos tener en cuenta que no por el hecho de llevar una marca estampada, o no llevarla, se nos está asegurando la calidad de dicho par de zapatos, sandalias o zapatillas. Sin embargo, y dejando a un lado que esto que voy a decir a continuación no es siempre cierto, la marca suele aportar una garantía al calzado y, por ende, suele ser de mayor calidad que aquella low cost.

Y es que usar calzado inadecuado puede traer consecuencias desastrosas:

  • Uso de tacones altos: genera que el peso del cuerpo se desplace hacia la parte anterior del pie. Esto produce movimientos de compensación de la columna con la consiguiente problemática en la misma. Esto puede provocar desde mala higiene postural hasta deformidad en el arco plantar, acortamiento de los gemelos, contracturas musculares, fascitis plantar, etc.
  • Zapatos de punta: tan de moda tanto para hombres como para mujeres. Estos zapatos acabados en punta que comprimen demasiado nuestros dedos del pie, pueden provocar la aparición de juanetes, dedos en garra, helomas, uñas encarnadas y neuromas.
  • Uso de suelas duras: puede provocar metatarsalgias, por lo que debemos evitar el uso de suelas de curo o madera. Es mucho mejor usar suelas suaves con amortiguación en la base plantar.

El calzado en la etapa infantil

Si ya para los adultos es importante llevar un calzado adecuado a las necesidades de cada uno y del uso que se le vaya a dar, en la etapa infantil esa importancia es aún mucho mayor pues, debemos recordar, que siendo niños y niñas es cuando terminan de formarse nuestros pies y cuando, por supuesto, adquirimos malas costumbres al andar y podemos deformar nuestra planta entre otros problemas.

Según los profesionales de Piesitos, tienda especializada en calzado infantil donde podemos comprar zapatos blucher de niña baratos, comprar zapatos colegiales de niño baratos o botitas para bebé entre otro tipo de calzado, y siempre con la garantía de la empresa, el uso de un calzado inadecuado en la infancia puede generar los siguientes problemas en la edad adulta:

  • Desviaciones tendinosas y óseas
  • Pies cavos o planos
  • Dedos en garra y juanetes
  • Uñas en garra
  • Otras deformidades

Los síntomas más característicos de estas patologías son torpeza a la hora de andar o correr, caídas frecuentes y caminar con las puntas de los pies giradas hacia adentro o de puntillas dando pequeños saltitos.

Los mayores tampoco se salvan

El 83% de los ancianos no usa los zapatos correctos y esto repercute en su salud general. Debemos tener en cuenta que durante la última etapa de nuestra vida adulta nuestro cuerpo cambia de tal forma que a veces es comparable a los cambios que se sufren durante la infancia en cuestión fisionómica, de ahí que también sea de vital importancia llevar un calzado adecuado a nuestras necesidades.

Normalmente, esos cambios de los que hablamos, suelen repercutir en la anchura y la longitud de nuestros pies, por lo que además de buscar una buena suela, debemos buscar un calzado ancho y una talla que se adapte completamente a nuestro tamaño del pie.

Además, la pérdida de masa muscular y de tejido adiposo en los pies provoca que tengamos mayor intolerancia al dolor y, por ende, el calzado que usemos ha de ser de primera calidad.

Del mismo modo, en el entorno laboral tampoco podemos bajar la guardia. No es lo mismo quien trabaja en una oficina que el que lo hace de pie  constantemente (un vendedor en una tienda por ejemplo) o el que trabaja en la obra, y por eso nuestro calzado debe ser adecuado al uso que vamos a darle.

Comprar un buen calzado hoy es una inversión para el mañana.

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