Algo que se ha notado mucho en los últimos años es que la aerografía pasó de ser un campo en el que se daban cita profesionales bastante especializados a ser un recurso que se puede ver cada vez más en los talleres, estudios y pequeños comercios creativos.
Se puede decir que detrás de cada casco de moto personalizado, un pastel que tiene decoraciones espectaculares o una pared con degradados casi imposibles, está un aerógrafo silencioso haciendo su trabajo.
La aerografía, ¿qué es?
Realmente, la aerografía trata sobre aplicar pintura pulverizada sobre una superficie usando un aerógrafo conectado a un compresor de aire. El aparato lo que hace es mezclar aire a presión usando una pintura que antes se ha diluido y la expulsa en forma de finas partículas, de tal forma que haya capas muy suaves, degradados controlados y líneas que es posible que vayan de milimétricas a amplias dependiendo de la distancia o de la presión. Se distingue del pincel en que el aerógrafo no toca nunca el soporte.
Lo que ocurre es que la pintura llega por el aire, lo que ayuda a que los acabados sean de verdad limpios, sin que haya textura física, bastante apreciados en el mundo del modelismo, la ilustración, la personalización o la decoración comercial.
Un instrumento pequeño con muchas posibilidades
En cierta manera, el aerógrafo es una pistola de pintar en miniatura. Se sostiene como un bolígrafo, conectándose mediante una manguera al compresor y es controlada con un gatillo sobre el que el índice hace dos movimientos: uno, presionar hacia abajo para liberar aire, y otro, desplazar hacia atrás de tal forma que se dosifique la pintura.
Los modelos que suelen ser más comunes en los usos comerciales y artísticos suelen ser los denominados de doble acción. En ellos, el aire y la pintura son regulados de manera independiente con el mismo gatillo, lo que ofrecerá un control bastante fino sobre el propio trazo.
Con dicha práctica, el usuario aprenderá a variar la distancia, la presión o la dilución de la pintura para conseguir desde difuminados suaves hasta detalles de gran precisión.
Aerografía y comercio: donde más se ve
Pese a que bastante gente asocia la aerografía a cuadros muy realistas o a las clásicas maquetas de concurso, lo cierto es que el comercio es de los beneficiarios más importantes de dicha técnica. Vamos con algunos ejemplos habituales:
- Personalización de carrocerías, con logos, ilustraciones o efectos metálicos.
- Decoración de escaparates, murales interiores y rótulos con degradados o figuras que llamen la atención.
- Repostería creativa: en ella se usan aerógrafos alimentarios que colorean la superficie de los pasteles, chocolatinas o cupcakes.
- Maquillaje profesional y bodypainting: con aerógrafos específicos para la piel con los que es posible lograr acabados de gran uniformidad.
Para bastantes comercios, incorporar aerografía es sinónimo de ofrecer productos más personalizados y vistosos sin estar dependiendo de maquinarias industriales de gran tamaño.
Para comenzar con buen pie, lo mejor es un equipo básico
Para los que se aproximan a la aerografía desde un negocio, lo normal es preguntar qué es lo mínimo que se necesita para empezar. En este sentido, la respuesta suele repetirse en la mayor parte de las tutoriales:
- Un aerógrafo de doble acción, que se adapte a la clase de trabajo
- Un compresor de pequeño tamaño, mejor con calderín y que cuente con regulación de presión para que se mantenga el flujo de aire estable.
- Pinturas compatibles con aerografía
- Enmascaradores, plantillas y soportes de prueba.
Los que deseen contar con un kit cerrado y no perderse en centenares de referencias, encuentran en tiendas expertas como Artespray una serie de kits completos de aerografía con aerógrafo, compresor y accesorios que se orientan a la cobertura de diferentes disciplinas, desde el textil al modelismo, carrocería, maquillaje o hasta la repostería, además de máscaras para trabajar con seguridad, etc.
Aprendiendo a controlar la herramienta
La técnica no se llega a dominar en un solo día, pero los principios son bastante claros. La mayoría de los cursos para principiantes comienzan con una serie de ejercicios de líneas y puntos. El mantenimiento del aire constante, dosificar la pintura moviendo el gatillo y practicando con diferentes presiones y distancias.
Plantillas, máscaras y repetición de diseños
A nivel comercial, la aerografía pocas veces suele hacerse por completo “a mano alzada” desde el primer día. Los masking films, plantillas recortadas y líquidos enmascaradores hacen posible la repetición de los logos, formas y letras de manera precisa, algo que es vital cuando hay varios tipos de unidades que pertenecen al mismo diseño.
Los tutoriales lo que recomiendan es elaborar plantillas sobre cartón o acetato, recortándolas y combinándolas para así poder construir composiciones, apoyándose después en el aerógrafo para darle color y profundidad.
Este tipo de mezcla de trabajo manual previo y aplicación rápida de color hace que la aerografía sea una herramienta de gran eficacia para la producción mediana y pequeña sin que ello suponga que se pierda personalidad artesanal.
Ventajas frente a otros sistemas de pintado
El caso es que, para un comercio, la pregunta más importante es si realmente merece la pena el que se incorpore la aerografía frente a otras opciones como vinilos, impresión digital o pistolas de pintura estándar.
Las ventajas más importantes que tiene son:
Control del detalle
Con él se permiten degradados y trazos finos que serían más complejos que los que se hacen con spray tradicional.
Versatilidad de los soportes
Funcionan cuando se aplican sobre madera, papel, metal, plástico, tejido, etc.
El coste es relativamente económico si se compara con el equipo básico, impresoras o maquinaria industrial.
Valor artesanal percibido
Son bastantes las personas a las que les gusta saber que su casco, cuadro o pastel se decoraron a mano, que no han sido solamente impresos.
No compiten con todas las soluciones, pero ocupan un nicho bastante interesante para los negocios que se quieren diferenciar con piezas únicas o series pequeñas.
Aerografía en tiendas de arte y suministros
El buen momento que vive la aerografía es percibido también en los catálogos de tiendas de bellas artes y de suministros creativos. Por este motivo, en donde antes casi no se encontraba un aerógrafo genérico, existen secciones muy concretas con:
- Aerógrafos de diferentes gamas y tamaños.
- Compresores silenciosos pensados para uso doméstico y de taller.
- Pinturas para aerografía, desde acrílicas opacas hasta tintas transparentes.
- Máscaras, líquidos enmascaradores y plantillas comerciales.
- Kits para la iniciación en modelismo, textil o pastelería decorativa.
Toda esta ampliación ayuda a que una mayor cantidad de comercios puedan tener acceso a este material sin que haya que estar recurriendo al material o a proveedores industriales.
Cuidados y mantenimientos en un entorno de lo más comercial
En los negocios, el aerógrafo se usa bastante más que en los entornos de aficionado, por lo que el mantenimiento pasa a ser algo más crítico. Pensemos que los manuales técnicos insisten en una serie de puntos:
- Limpieza inmediata después de cada sesión, en la que se puede pasar disolvente o agua dependiendo de la pintura que se use y desmontar la aguja cuando sea preciso.
- Lo mejor es evitar productos corrosivos para la limpieza, los cuales pueden dañar juntas y metales internos.
- Revisión de los filtros de aire y de las mangueras del compresor, de tal forma que así nos aseguremos de que no va a entrar ni humedad ni aceite que puedan acabar en la pintura.
- La inversión en un compresor de calidad, que tenga presión estable y caudal suficiente, reduce las averías y es de gran ayuda para que el aerógrafo haga su labor con un menor esfuerzo.
Formación y servicios añadidos
Según se va extendiendo la aerografía, hemos visto cómo aparecen nuevas oportunidades de negocio alrededor de ella. Hay tiendas y estudios que disponen de cursos para principiantes, mentorías individuales o talleres en concreto para una serie de sectores.
Para los comercios, el dominio de la aerografía no solo hace posible el hecho de permitir que se ofrezcan productos decorados, sino que se vendan servicios de formación, sets para aficionados o asesoramiento sobre equipos, algo que cada vez podemos más en las tiendas online o presenciales especializadas.
Una técnica con futuro en los comercios creativos
Si se ve desde la sección de comercios, lo cierto es que la aerografía es algo más que una curiosidad a nivel técnico; hablamos de una herramienta con la que los negocios grandes y pequeños pueden añadir personalidad a lo que están vendiendo.
Hablamos de un casco pintado a mano, un pastel decorado al aerógrafo, un mural suave en una cafetería, etc. Todos ellos cuentan una serie de historias que van más allá del producto como tal.
Lo que es un hecho es que la aerografía necesita de paciencia y al mismo tiempo práctica, pero a cambio nos ofrece algo complicado de replicar por otros medios: la capacidad para que se conviertan las superficies ordinarias en unas piezas especiales, que estén realizadas a mano e ideadas para que quienes las compren sientan que realmente se llevan algo con ellos que no encontrarán en ningún otro establecimiento.