Disfruta de un regalo diferente en cada uno de tus viajes

Disfruta de un regalo diferente en cada uno de tus viajes

Hoy más que nunca es cada vez más habitual que todos nosotros salgamos de nuestra casa a hacer algún viaje a lo largo del año y es que los vuelos son cada vez más económicos, sobre todo si los sabemos buscar con tiempo y no tenemos mucha preferencia en lo que a destino se refiere. Esto se traduce en que cada año que pasa viajamos más y, salvo circunstancias como las actuales que nos obligan a estar confinados en casa, tanto los más jóvenes como los más mayores, todos optamos por llevar a cabo alguna escapada en la medida que nuestras posibilidades nos lo permiten. La situación que ocurre en la actualidad por el Covid-19 no hace más que ser la excepción que confirma la regla y es que muchos de nosotros estamos pensando ya en llevar a cabo algún viaje cuando todo esto pase que nos permita salir de la rutina de encierro que llevamos encima en el último mes. Pero estas ganas o este hábito de salir no solo se traducen en el aumento de viajes, sino que también repercute en las compras que llevamos a cabo cuando salimos y de esto es de lo que hablaremos a lo largo del post.

Como os decimos, a la hora de viajar es muy habitual que muchos de nosotros compremos algo típico del lugar que vayamos a visitar, por lo que cada vez son más las tiendas de suvenires que hay en las ciudades, sobre todo, en las más visitadas, donde se agolpan por vender los productos más característicos de la zona, así como de las áreas colindantes. Un ejemplo de la importancia y relevancia de este modelo de negocio lo encontramos en Israel, donde además de los comercios de comida rápida, joyerías u ópticas, las tiendas de suvenires también vuelven a abrir para intentar recuperar la normalidad tras el paso del coronavirus por esta región. Y es que solo basta con leer que además de estas tiendas están abriendo las ópticas o las joyerías para darnos cuenta de que, aunque no es un tipo de comercio esencial, la realidad es que su repercusión en las economías locales es realmente relevante.

España tampoco es ajena a este tipo de comercio y sobre todo en Madrid, Barcelona o Valencia nos encontramos decenas de tiendas de este tipo de artículos, las cuales venden desde muñecas o disfraces flamencos a toros, pasando por llaveros, gorros o abanicos, entre otros. Sin embargo, cabe destacar que estos son los productos más típicos, pero lo cierto es que hay otras empresas que apuestan por objetos más llamativos. Estos, en muchos casos, recurren a Photo original gifts, puesto que ellos son expertos en la confección de regalos y suvenires personalizados, algo que, sin duda alguna, triunfa cada vez más, sobre todo entre los turistas más exigentes, por lo que os lo recomendamos por si queréis darle un toque más personal y único a vuestra tienda.

Pero más allá de nuestras fronteras, cada región tiene sus suvenires fetiche, entre los que podemos destacar:

  • Las muñecas matrioshkas. Las muñecas matrioshkas, también llamadas babushka (abuela) salen del clásico folclore ruso, por el que todo el mundo está intrigado. La versión típica de este suvenir es de una mujer vestida con ropaje ruso, que tiene el pelo envuelto en un pañuelo, y la curiosidad es que no hay solo una, sino que hay desde 5 hasta 30, medidas unas dentro de las otras. Su leyenda nace en un pequeño pueblo de Rusia que recibe el nombre de Serviev Posad y que tenía un mercado muy peculiar, siempre lleno de gente muy distinta, al cual acudían muchas jovencitas con sus típicas vestimentas. A partir de esta imagen, surgen como representación de esas mujeres.
  • Las artesanías coloridas mexicanas, las calaveras de colores. Algo que podemos envidiar a los mexicanos es su visión de la vida y de la muerte. Es muy sonado su festival del Día de los muertos, porque es la fecha en la que recuerdan a los que han pasado a mejor vida, pero lo hacen con una mentalidad alejada a la española. En la cultura maya, las calaveras en vez de representar e imponer temor a las personas, transmiten el renacer, por lo que transmite connotaciones positivas.

La máscara típica veneciana, otro de los suvenires más demandados

Cuando pensamos en Venecia, pensamos directamente en la fiesta de Carnaval, una festividad con mucha tradición en Venecia, que se ha expandido por todos los carnavales del mundo. Su origen proviene de la época de los romanos, pero el momento de mayor esplendor fue durante el siglo XVII. Lo mejor de las máscaras es que garantizaban el anonimato, lo que les permitía mezclarse con la plebe siendo esto mal visto haciéndolo de otra manera.

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