La piscina en casa

La piscina en casa

El verano se encuentra en la recta final de su propia temporada. Otro año más que se acaba la estación del sol. El calor empieza a ser más llevadero, empiezan los preparativos para el inicio del curso escolar, se acaban las vacaciones y vuelta a la rutina.

Así es cada año, cada vez que llega septiembre, las piscinas cierran sus puertas y se acabó la temporada de baño. Es una realidad aplastante, tan real y firme como que el próximo año, el verano volverá. Con su vuelta, llegarán de nuevo los chapuzones, el calor, las piscinas abarrotadas etc.

Como tenemos todo un año por delante, ¿por qué no pensar en montar una piscina en casa? Para aquellos que dispongan de un terreno para ponerla claro está. Con todos estos meses podemos dedicar tiempo a pensar en el tipo de piscina que podemos montar en el jardín. Hablamos de piscina de obra, pero para los que no tengan tanto espacio, existen piscinas desmontables. Las hay muy buenas calidades en las que puedes remojarte sin necesidad de hacerte unos largos.

Aunque en este post, vamos a hablar de los tipos de piscina que se pueden montar en las casas, sus materiales y calidades. Para aquellos que no puedan vivir sin el agua durante los meses de calor.

Los profesionales de Mantenimiento de piscinas Madrid, nos han hablado sin reparo de los tipos de piscina que puedes montar en tu jardín. A parte de las piscinas prefabricadas que no necesitan obra de ningún tipo, pues se montan en superficie, si lo que quieres es una piscina de “verdad”, con su agujero y todo, tienes que recurrir a las de obra o poliéster.

Cada una de ella cuenta con sus ventajas y desventajas, pero en definitiva, son dos opciones válidas y excelentes según las necesidades y gustos personales. Lo que nos ha quedado muy claro, es que si una piscina da mal resultado y genera problemas, es debido a una mala fabricación o instalación, no al material propiamente dicho.

Manos a la obra

Para los que les guste el diseño personalizado y su presupuesto se lo permita, seguramente sea su opción de preferencia: hacerse una piscina de obra en su maravilloso jardín. En este aspecto, los diseños, materiales y posibilidades, obviamente, son infinitos. Podrás elegir la forma, la profundidad, el tipo de material concreto, el color…

Dentro de las piscinas de obra, puedes decidirte por dos opciones: de hormigón o de liner. Las primeras son las de toda la vida, con un vaso fabricado en hormigón gutinado, armado o proyectado y una superficie de gresite. Las segundas, se fabrican con bloques de hormigón y se cubren con liner.

Sus características principales son:

  • Elección de la forma a cargo del cliente. Totalmente personalizable.
  • No hay límite en lo que a tamaño se refiere. Tan grande o pequeña como el cliente quiera o permita el terreno.
  • Pueden ser elevadas o enterradas. Contra la creencia popular, es más económica la enterrada.
  • El revestimiento suele ser de gresite con una capa impermeabilizadora por debajo del mismo. En los últimos tiempos suele utilizarse el liner armado por cuestiones de estanqueidad.
  • Acabados de todo tipo tanto para el exterior como para el interior del vaso de la piscina.
  • Las escaleras pueden integrarse en el vaso o ponerse prefabricadas en metal. A gusto del cliente.
  • La duración puede oscilar entre los diez o veinte días. Todo depende de la excavación que haya que hacer, el tamaño, el revestimiento y los añadidos que se quieran instalar.
  • Su coste es más elevado que el de las piscinas prefabricadas.

El proceso de construcción es el siguiente:

  • Preparación del terreno. Teniendo en cuenta diversos factores, se elegirá la ubicación de la piscina. Se marcará ese lugar con vistas a la excavación.
  • Excavación de la forma y a la profundidad deseada.
  • Finalizada la excavación se llevará a cabo un tabicado colocando ya las tuberías y conductos que van a ser necesarios para el funcionamiento correcto de la depuradora de la piscina. Así mismo se procederá en este momento a colocar los accesorios que se requieran.
  • Finalmente se hace un gutinado con el hormigón. El espesor del mismo dependerá directamente de las dimensiones de la piscina. Una vez se ha echado todo el hormigón se alisa y remata.
  • La coronación antes de poner el revestimiento, consiste en colocar el borde de la piscina, suele ser de piedra antideslizante.
  • El revestimiento se coloca en último lugar. Puede ser personalizado por el cliente.
  • Puesta en marcha.

Prefabricadas

Aquellos que tengan un presupuesto más ajustado y menos gusto por lo personalizado, siempre pueden montarse una excelente piscina prefabricada. La utilizad y funcionalidad es la misma, la calidad no es nada desdeñable y el tiempo de instalación es inferior. Las piscinas prefabricadas ya vienen con su diseño y forma, con lo que tampoco tienes que estrujarte la cabeza para diseñarla.

Dentro de las piscinas prefabricadas podemos encontrar dos tipos: las de poliéster y fibra que ya vienen hechas de serie o las de acero y liner que son semi prefabricadas.

Las primeras están fabricadas en una sola pieza de fibras de vidrio de alta resistencia y resinas de poliéster. Sus características son:

  • Están construidas de una sola pieza por lo que hay que ajustarse al modelo existente. Las que se pretendan personalizar son mucho más caras que hacerlas de obra.
  • Cada fabricante ofrece un espesor, a mayor grosos, menos posibilidad de que se abran grietas.
  • Se adaptan a las condiciones meteorológicas, debido a su alta resistencia son las más utilizadas en zonas de mucho frio.
  • Tanto el mantenimiento como la limpieza son muy sencillos y poco costosos.
  • Las dimensiones vienen marcadas por el fabricante.
  • Disponen de una enorme variedad de formas y tamaños.
  • La obra de la excavación dura entre tres y cinco días.
  • El borde de la coronación puede ser a elección del cliente.
  • Pueden revestirse con liner o gresite si con el tiempo se deteriora el vaso.

El proceso de construcción es más sencillo que el de la piscina de obra:

  • Primero se marca el área seleccionada.
  • Se realiza la excavación del terreno.
  • Se lleva a cabo una solera de hormigón.
  • Se introduce el vaso de la piscina con el uso de una grúa mientras el hormigón este fresco. Se llena de agua al menos un diez por ciento y se coloca la depuradora.
  • Se rellena entre el vaso y el terreno con un mortero de arena y cemento.
  • Se realiza una viga con hormigón armado que se une al vaso con varillas de acero.
  • Se coloca la piedra de remate.
  • Se pone a punto la depuradora y se llena de agua para probar la estanqueidad y la funcionalidad.

Las piscinas semi prefabricadas en acero y liner, están a caballo entre piscina de obra y prefabricada. Se construyen uniendo paneles de acero galvanizado y proyectando un suelo de hormigón armado. El revestimiento se hace con liner de un espesor de un milímetro y medio permitiendo una impermeabilidad absoluta. Sus características son:

  • La construcción con piezas de acero prefabricadas.
  • Parecen piscinas de hormigón. Se pueden elegir forma y tamaño.
  • Su precio es similar al de las piscinas de poliéster.
  • El tiempo de instalación es de una semana.
  • La coronación puede ser como la de una piscina de obra.
  • Perfectas para instalar en áticos o terrazas debido a su poco peso.
  • Revestidas completamente por lamina armada, la evolución del liner habitual.

La instalación también es bastante sencilla aunque conlleva más trabajo que la de poliéster:

  • Estudio del terreno.
  • Excavación del hoyo.
  • Colocación de los paneles de acero laterales. Enlazados entre si y asegurados con tornillos zincados.
  • Construcción del suelo con hormigón armado.
  • Revestimiento de toda la zona con lámina armada.
  • Se hacen los remates finales y una prueba de llenado de agua para comprobar que todo está en orden.

En cuanto a la durabilidad y calidad de cualquiera de las piscinas mencionadas, hay quienes defienden las de obra por encima de las de poliéster y quien aboga por las de acero y liner. Sin embargo los profesionales que no quieren vender humo, alegan que todas y cada una de ellas, cuentan con las mismas calidades y durabilidad de sus materiales.

La elección de uno u otro tipo va más en el gusto personal de cada uno, su presupuesto y sus necesidades.  Si las cuidas y mantienes como recomiendan los expertos, la piscina durará muchos, muchos años.

A parte de estas piscinas que puedes instalar en tu jardín o como ya hemos visto, incluso en la terraza, en el mercado se pueden encontrar otro tipo de piscinas que se adapten a los bolsillos y espacio de cada uno. Desde minipiscinas autoinflables para los mas pequeños hasta piscinas desmontables con unas dimensiones nadas desdeñables.

Lo que si es comun a todas las piscinas, sean del tamaño que sean, es que hay que llevar a cabo un mantenimiendo del agua. No hay que correr riesgos innecesarios. Ya que visto lo visto, solo por el terreno que se necesita para poder tener una piscina en casa, queda más que claro, que para la gran mayoría, tener su propia piscina en el jardín, no será más que el sueño de una noche de verano.

 

Deja una respuesta