Pinturas decorativas: texturas, efectos y belleza

Pinturas decorativas: texturas, efectos y belleza

Cada día se hace más popular darle vida a diferentes habitaciones haciendo que los puntos focales de atención sean las paredes y las pinturas decorativas que en ellas se apliquen. Cuando hablamos de pinturas no tenemos que pensar solamente en que el color no sean los tradicionales, sino que hay muchas maneras de darle textura, efectos y belleza a un espacio sin tener que hacer demasiados gastos.

Las pinturas son un elemento que de forma inmediata le cambia el efecto visual a una habitación, pero si queremos que esto sea aún más potente, agregarle efectos y texturas puede hacer de ese espacio uno interesante y con mucha personalidad.

Según los especialistas de Pintores González, las tendencias decorativas en relación a pintura dejaron de ser netamente una cuestión de color, pues hay muchas maneras de convertir un color en específico en uno que tenga matices y características diferentes, que pueden ir desde lo más tradicional hasta lo más moderno y llamativo. En cualquiera de los casos, lo importante es saber cuales son las opciones que existen en el mercado y cómo convertir esas pinturas en algo muy especial que esté acorde con nuestros gustos y con el estilo decorativo que queremos darle a una habitación.

Tipos de pinturas en el mercado

Cuando se trata de un proyecto decorativo que queremos hacer por nosotros mismos, es importante conocer cuales son los tipos de pintura que encontraremos a la venta y cuales son sus características, de manera que hagamos la elección correcta, pues de esta manera estamos garantizando que el trabajo que realicemos se mantenga a largo plazo. Estas son las pinturas más indicadas para las paredes interiores:

  • Pinturas de imprimación: Este tipo de pintura se utiliza normalmente para dar una base a superficies vírgenes y prepararlas para recibir la pintura definitiva. Cubren ligeras imperfecciones que pueda tener y también otros colores antiguos. No tiene que ser de una excelente calidad, pero sí lo suficiente para que dé los resultados esperados y sirva de base.
  • Pintura plástica o Látex: Por línea general estos tipos de pintura son ideales para todo tipo de paredes y techos ya sean de yeso, pladur, revoque, cemento, piedra o temple. Dentro de esta clasificación existen las siguientes:
    • Pintura plástica acrílica: Es el tipo de pintura más resistente tanto para interior como exterior y tiene una mayor capacidad impermeabilizante, además es resistente al moho, los efectos del sol y los cambios de temperatura.
    • Pintura plástica vinílica. Estas ofrecen una mayor versatilidad en lo que se refiere a opciones. Entre sus ventajas podemos destacar la facilidad de aplicación, elevada flexibilidad y un vago olor al momento de su aplicación. Otro aspecto a destacar es que se pueden obtener acabados satinados de alta calidad con efectos decorativos al utilizar este tipo de pintura.
  • Pintura esmalte sintético: Es una pintura más duradera que la pintura plástica, debido a que su base, en vez de ser agua, es disolvente. Entre sus ventajas se encuentra que conserva muy bien el brillo, incluso en la intemperie. Otro punto importante es que el esmalte sintético se encoge menos que la pintura plástica cuando se seca, y también tiene unos acabados más lisos y sin marcas.
  • Pintura esmalte al agua: El esmalte al agua es mucho más cómodo para aplicar en los trabajos de pintura, en especial si se usan brochas o rodillos. Además de ser la opción más sencilla de aplicar, se seca mucho más rápido que el esmalte sintético y tiene un olor mucho más suave.

Pinturas decorativas

Si tomamos en cuenta los tipos de pinturas de los que hablamos antes, podemos entender que ellos nos ofrecen una infinidad de colores que podemos aplicar según los gustos y las necesidades propias del espacio, sin embargo, no nos ofrecen acabados diferentes y llamativos, a menos que se trabaje con técnicas que le den efectos más interesantes de los que hablaremos más adelante.

Pero, así como los diferentes estilos decorativos han ido evolucionando, las pinturas también lo han hecho. Hay una gran variedad que solamente con aplicarlas ya integran un elemento distintivo, original, moderno y en tendencia, estas son:

  • Pintura imán: La pintura imantada es un producto decorativo pensado especialmente para ser aplicado en habitaciones infantiles, cocinas u oficinas. Su principal característica es que contienen unas partículas de metal que le confiere un efecto imán, es decir, al acercar los objetos imantados provoca su atracción. Una gran ventaja de este tipo de pintura es que nos permite evitar el uso de clavos, chinchetas o papeles adhesivos, que aceleran el deterioro de la pared.
  • Efecto oxidado: Un efecto muy atractivo y que le da mucha personalidad al espacio ya que no deja indiferente a nadie. Se puede aplicar tanto en muebles como en casi todo tipo de paredes y para ello se necesita un tipo de pintura especial que incluye componentes metálicos en su formulación, los cuales reaccionan ante un activador de óxido logrando un resultado espectacular: una apariencia similar al hierro oxidado. Es ideal para decoraciones de tipo industrial.
  • Pintura pizarra: Esta pintura tiene una formulación especial con la que se consigue convertir paredes y otras superficies en una pizarra clásica, permitiendo escribir sobre ella con tizas. Un punto que se debe recalcar es que en su aplicación se debe tener en cuenta algunas cuestiones, sobre todo que no es recomendable usarla sobre otras pinturas decorativas o sobre gotelé. Asimismo, durante la preparación de la pintura se recomienda añadir un producto sellador con el fin de evitar que el poro de la pared absorba excesivamente la pintura.
  • Pintura a la tiza: Se trata de una pintura con una formulación especial que permite ofrecer a las distintas superficies un acabado efecto tiza. Esta pintura se aplica sobre todo sobre muebles, permitiendo darles un nuevo y original estilo; lo que la convierte en una de las más populares en el mercado actual.
  • Pintura Metalizada: Es una pintura de acabado brillante y aporta mucha luminosidad a la estancia, consiguiendo que parezca más amplia. Siendo una pintura al agua, sus acabados son lisos, satinados y sedosos, lo que le aporta lujo a cualquier pared. Se puede encontrar en tonos cobrizos, dorados y plateados.

Contrario a lo que se pueda pensar la pintura metalizada no tiene las propiedades de imantación, aún cuando tengan tonos que pudieran indicar que así es. Por ello es importante estar muy atento a la hora de la compra para evitar inconvenientes a la hora de la aplicación.

Efectos aplicables a las pinturas

Ahora que ya hemos visto los tipos de pinturas convencionales y también las más modernas, es importante conocer algunas técnicas que podemos aplicar si queremos trabajar con pinturas tradicionales, pero dando un aspecto más llamativo, actual y diferente:

  • Técnica de esponjado: Su aplicación es muy sencilla, solo se necesita una esponja para crear los efectos deseados, o utilizar una tradicional de baño. Cuanto más porosa, esponjosa y blanda mejor se verá el efecto. Lo atractivo de esta técnica es la libertad creativa y que puede hacerlo cualquier persona.
  • Técnica del rastrillado: Con esta técnica se pueden crear texturas a rayas utilizando simplemente una escoba de fibra o un cepillo de cerdas duras. El proceso es simple, se pinta el fondo del color que se quiera y, usando un color que contraste bien con el fondo, se da una pasada con la pintura definitiva. Antes de que esta se seque, utiliza la escoba para ir creando las líneas, lo importante es respetar los tiempos de secado de la pintura base.
  • Rodillos de efecto: Hay muchos rodillos en el mercado que permiten una infinidad de patrones o diseños, lo importante es seguir las instrucciones y utilizar la cantidad recomendada de pintura para evitar desperdiciarla o que se corra al momento de la aplicación.
  • Técnica del degradado: Para esta técnica se pintan franjas utilizando un mismo color aclarando y el tono a medida que se acercan al techo. Una norma básica es pintar siempre con colores oscuros la parte inferior (en el caso de que se decida por la horizontalidad) de la pared, para que en ella se concentre el peso visual, de modo que la superior quede aligerada. Generalmente se pinta en horizontal y con los colores oscuros abajo, pues esa zona es más propensa a ensuciarse y mancharse.
  • Efecto de papel rasgado: Esta es una técnica que dará a tus paredes un acabado muy artístico, aunque requiere de bastante trabajo manual, pues el proceso empieza con papel tipo bond o manila que se corta en tiras de un metro, metro y medio. Con un rodillo, se debe pintar parte del papel y después usar otro color y luego otro. Lo ideal es que se usen tonos de un mismo color, más oscuros y más claros. Acto seguido, se rompe el papel y se usa pegamento para empapelar. Tras el secado, es importante aplicar una capa de sellador transparente.

Como podemos ver las opciones son infinitas y dependen siempre de qué tanta creatividad podemos poner a la hora de darle una nueva vida a un espacio. La pintura es una herramienta fantástica que cambia completamente una habitación y si se combina con una buena textura o con pinturas con efecto propio, estamos garantizando un lugar diferente, hermoso y original.

 

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